Que alguien te recomiende un libro, ir a comprarlo, sentir que ya está en tus manos, llegar a tu casa, ponerlo sobre la mesa, mirarlo, olerlo mientras lo hojeas, darle un poco de vueltas mientras lo tocas, y comenzar a leerlo, es un encanto sin comparación

Mi dilema con los libros empezó al mismo tiempo en el cual comencé a organizar mi viaje.

Como leer es una parte de mí, hacer un viaje por tiempo indeterminado me hacía pensar mucho en esto de cargar libros.

Al ritmo que venía leyendo imaginé que en 3 meses de viaje ya cargaría como unos 10 kilos de libro, teniendo que haber dejado todo el resto de mi equipaje por ahí.

En el momento que se me plantea este dilema, las opciones eran varias:

Una, encontrarle otra utilidad a los libros que terminara de leer, pero comer no se comen, para vestirme no sirven, aunque podría haber hecho una blusa de libros.

Otra opción era ir leyendo e intercambiando libros con otros viajeros, que de hecho se usa mucho, o ir dejando los que ya leí por ahí, pero hasta ese entonces no tenía trabajado mi apego con ellos (todavía tampoco lo tengo trabajado pero ya lo haré).

Y la otra y más real que veía para mí, en esas condiciones que me limitaban a tomar otra decisión era la de amigarme con el eBook que hasta ese entonces estaba negada.

Todo comenzó por allá un 12 de septiembre de 2015 cuando para mi cumpleaños mi madre me regala el eBook.

Yo aún no había comenzado el viaje, pero estaba en preparativos y el eBook era parte de eso.

Lo recibo muy emocionada, me pongo a investigar de qué se trata ese mundo, averiguo cómo descargar libros, aprendo a usarlo, descargo un total de alrededor de 200 libros, todo muy bonito y lo apoyo en la biblioteca.

Sentí que todos mis otros libros que tanto amo me miraban enojados.

El eBook quedó ahí en la biblioteca, al tiempo me preguntaban como iba con él y yo pensando en que aun no lo había tocado, no solo eso sino que media a escondidas me iba a la librería a seguir comprando libros en papel.

Seguía leyendo libros tradicionales, pero un día tan especial llegó el momento que quería leer uno y no lo pude conseguir en ninguna librería y ¡oh casualidad! que si lo conseguí en formato digital, no me quedó otra que aventurarme a leer mi primer libro en el eBook.

Ahí empezó mi relación con él, iba intercalando pero hasta ese momento, mi duelo con los libros de papel aún no estaba resuelto.

Llegó el momento de emprender mi viaje, cargué mi eBook de libros y salí leí un par de libros en él, pero llegó el día en que se desató una compulsión interna me fui a una feria y me compré 10 libros usados.

Ahí entendí que el proceso de duelo aún no estaba terminado y que forzar algo no tiene sentido, simplemente hay que ir de a poco.

Más allá de que mi equipaje incrementó su peso, sentí que comprar libros era algo que me gustaba mucho.

Volví de mi primer viaje, otra vez sedentaria, continué entre libros de papel y digitales.

Me vuelvo a zambullir en otro viaje sin fecha de retorno con unos 200 libros cargados en formato digital, pero al mes ya casi contaba con otros entre 10 y 12 libros de papel.

Sentí que todo estaba igual, que no había evolucionado demasiado.

Pero entendí algo, me gusta comprar libros, siento algo especial con cada libro que me compro y con la historia de por qué se cruza en mi camino, eso no lo cambio por haber cargado 200 libros en un aparatito.

En fin este viaje iba a ser mucho más largo, no podía cargar con tanto peso. Entonces me senté y me puse a conversar conmigo misma y me hice entender que no podía seguir comprando libros al menos en viaje y si compraba los debería regalar o intercambiar porque mi espalda no lo resistiría.

Entonces, a partir de ahí no compré mas libros en papel.

Y viajo feliz con mi eBook, siento que es muy práctico;

Mas cómodo de manipular.

Se puede subrayar y adjuntar notas.

Tiene diccionario.

Es posible leer más de un libro a la vez.

Se puede agarrar con una sola mano y si estás en la playa o en un bus es más cómodo.

En ésta casi obligación de utilizar el eBook, le encontré muchísimas cosas positivas y mucha comodidad.

Por el momento digo que hasta me parece más cómodo que leer en libro de papel, peroo…nunca se sabe qué puede suceder!

En conclusión, por más que sientas que no querés probar  “ese aparatito”, la verdad es que finalmente termina resultando muy cómodo ni hablar de que es lo mejor para viajar, pero aun así hasta me resulta más práctico en muchos sentidos.

¡Espera! por hacerme una visita y leerme, no quiero que te vayas sin llevarte nada, esto es para vos: >>Aquí<<

¿Y vos? ¿Cuál es tu experiencia con el eBook?