Volví a casa después de dos viajes largos y en ninguna ocasión me atacó este tan famoso síndrome conocido por los eternos viajeros: la depresión post viaje.

Desde que volví de este último viaje quiero escribir algo al respecto pero no lo terminaba de procesar, no finalizaba de entender esto de por qué a muchos viajeros les ataca este síndrome.

Y hoy leyendo un libro que nada tiene que ver con los viajes, ni con la depresión y mucho menos con las hamburguesas pude poner en palabras eso que sabía pero no terminaba de definir cómo expresar.

Es tan simple como esto: dependiendo de con qué hamburguesa te identificás tenés más o menos probabilidades de que te agarre esta depresión post viaje.

Pero antes te cuento por qué hablo tanto de hamburguesas.

Hoy leyendo el libro “El futuro del trabajo y el trabajo del futuro” me encontré con esto:

Él habla de <las cuatro hamburguesas> para graficar las actitudes respecto a la felicidad. La primera es la que muchos adoptan: la denominada hamburguesa hedonista: riquísima, hipercalórica y muy abundante en grasas, con mucho disfrute presente, pero que hipoteca el futuro como consecuencia de la baja calidad y la poca salubridad. Es el goce focalizado solo en el presente, desconociendo el impacto que nos trae en el mediano y largo plazo.

Su opuesta es la segunda de las hamburguesas: la denominada hamburguesa vegetariana. Poco sabor, contextura parecida al papel o al cartón, hipocalórica y nula en grasas. Son aquellos individuos en los que el sacrificio (<¡la dieta!>) está presente a o largo de todas sus vidas. Es pensar siempre en el futuro, a costa del presente. Es un esfuerzo permanente por priorizar el futuro, sin considerar el presente para el goce.

La que se ubica en tercer lugar es la que representa la peor opción de todas: aquella que es abundante en grasas y calorías , con todos los impactos negativos para la salud, pero además no tiene rico sabor ni gusto. Ben-Shahar la llama la hamburguesa nihilista. Insana e insípida. Son las personas que han perdido el sabor por la vida, que no visualizan ni los beneficios del presente ni los del futuro.

Finalmente nos ofrece, la propuesta superadora: una hamburguesa riquísima y supersana. La comen aquellas personas que disfrutan de presente sin descuidar el futuro un aspecto que no descuida Ben-Shahara es el de los dolores, errores y renuncias. Esta cuarta hamburguesa no está exenta de ello, pero el enfoque es que los mismos están orientados a los aprendizajes que se capitalizan para disfrutar el futuro.

Cuatro tipos de valores, cuatro maneras de mirar la vida: una vida pragmática y cortoplacista, otra sacrificial, otra absolutamente pesimista y una cuarta realista y optimista.”

Este fragmento lo saqué del libro de Alejandro Melamed “El futuro del trabajo y el trabajo del futuro”.

depresión post viaje

 

Y mi conclusión es que si te identificás con la hamburguesa número uno vas a tener más probabilidades de que cuando vuelvas de viaje te agarre la depresión post viaje.

Este sería el comportamiento de la hamburguesa uno: pensás en hacer un gran viaje, ahorrás dinero, hacés el viaje, te vuela la cabeza y volvés a tu casa sin dinero, sin trabajo y con el choque que implica pasar de estar viajando a reencontrarte con una rutina y un lugar en el cual es muy probable que no encajes más.

¿Y ahora qué?—> Depresión post viaje.

Como bien lo describe en el libro este tipo de personas (hamburguesa uno) disfrutan mucho del presente pero no se cuestionan qué es lo que viene ni cómo lo afrontarán.

En el otro extremo y, es con la que yo más me identifico, está la hamburguesa cuatro.

¿Y por qué digo que me identifico? por que yo siempre disfruté de mis viajes pero nunca me olvidé del futuro.

Pensar en el futuro no me hacía no disfrutar del presente, ya que no era una preocupación solo tenía en un rincón de mi cabeza latente la construcción de mi futuro.

Mientras disfrutaba del viaje iba creando mi futuro y es por eso que no hay un después de mi viaje, es todo lo mismo: la vida misma.

Y ahora por más de que esté en casa y haya vuelto de un gran viaje sigo con mi propósito, mi vida, esto sigue siendo el viaje.

Decidí viajar para cambiar y construir el futuro que quiero vivir y ahora continúo con eso.

¿Y vos? ¿con qué hamburguesa te identificás? ¿Sos de los que te agarra la depresión post viaje?